12/07/2017/María Fernanda Muñoz/Juan Márquez/Mauricio Rámirez
El Dr. Tornillo es el Señor Alejo Hernández Acosta, Presidente de la Organización El Tunal, a quien hace pocos días las autoridades universitarias le confirieron el título de Profesor Honorario de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, en un solmene acto académico que se llevó a cabo en el Auditorio Ambrosio Oropeza de la UCLA, por su contribución a la región y al país, impulsando el desarrollo agrícola e industrial, produciendo alimentos y bienes para la comunidad, generando más de 4500 empleos directos, con un modelo de producción sustentable y diversificado, con elevados estándares de calidad y productividad, colocando al sector agrícola del Municipio Jiménez como referencia mundial, así como también por sus excepcionales méritos en sus labores científicas, tecnológicas, humanísticas, culturales y profesionales, cuya acción ha beneficiado, beneficia o guarda relación con la actividad académica de varios decanatos que conforman la institución.

Autoridades Universitarias, confirieron el título de Profesor Honorario de la UCLA, al productor agropecuario, Alejo Hernández, Pdte de la Organización El Tunal.
Como parte de la programación del acto académico, el Ing. Ítalo Bastidas, Vicepresidente de El Tunal, rememoró los inicios de este gran hombre que decidió escoger a Venezuela como su país, propiciando el desarrollo sustentable del Valle de Quibor, en el estado Lara, a través del relato de una semblanza que mostró su vida y obra, con la que a más de uno de los presentes cautivó por su impresionante y motivadora historia.
Venezolano de Alma y Corazón
Por su sencillez, gran espíritu de cooperación y trabajo por la tierra que lo recibió desde muy temprana edad , sin saber a ciencia cierta el significativo aporte que le daría a la región y al país con un proyecto de vida que supo anticiparse y adaptarse, este insigne hombre de campo, abnegado productor y guía de uno de los consorcios agroindustriales más importante de la nación , es un venezolano de alma y corazón que le gusta el trabajo, el baile, la parranda y el compartir, aspectos típicos de un buen venezolano que decidió sembrar su vida en estos terruños donde como él mismo dice: “ aquí me formé, logré obtener lo que tengo, me casé con una quiboreña y nacieron mis hijos, aquí he luchado, aquí he trabajado y de aquí no me saca nadie, aquí moriré y aquí me enterraran, bajo el “cují”, árbol emblemático que se encuentra en la entrada de la hacienda El Tunal, donde Alejo realiza sus meditaciones, reuniones, planes y toma decisiones trascendentales. De esta manera, nos introdujo en la trayectoria de Don Alejo Hernández, el Ing. Bastidas.
Nacido en las Islas Canarias, en la Palma cerca de un pueblo conocido como el Paso, un 28 de julio de 1945, hijo de Secundino Hernández Martínez y de Amalia de las Angustias Acosta Pérez, su familia estaba constituida por cinco hermanos, era un hogar campesino que como dice el propio Alejo, se comía lo que se producía. La situación en España era crítica a consecuencia de la guerra civil y también de las secuelas de la segunda guerra mundial. Las oportunidades eran escasas y motivado a la muerte de su padre, Doña Amalia, tomó la decisión de emigrar a Venezuela, considerada tierra de gracia y tierra de oportunidades por lo que, un 4 de diciembre de 1960, llega Alejo Hernández al país venezolano a la edad de 15 años y para no dejar pasar la oportunidad de por qué el Dr. Tornillo es Venezolano, citaré una referencia que se hace en el libro El Tunal “Vida Y Obra de Alejo Hernández”, dijo Bastidas.
Doña Amalia, su madre, marcó en Alejo lo que sería su código de principios y valores morales que lo regirán toda su vida, así ha sido y así seguirá siendo, afirmo durante su discurso el Ing. Bastidas. Alejo en su libro, hace una dedicatoria a Doña Amalia que reza lo siguiente. “Dedico este libro con todo el amor de mi alma a mi madre, siempre pendiente de lo que yo hacía, revisando, pensando y guiando mis pasos, mi madre, conmigo fue una mujer especial, sus consejos fueron sabios, no haga el mal haga el bien, no robe, pague, quede bien. Mi vieja me echó cuero y creo que le faltó echarme más, era una mujer extraordinaria”.
En sus palabras Bastidas, describe al Sr. Alejo Hernández, como un hombre a quien Dios dotó de muchas virtudes y la vida le permitió desarrollarla, una de sus fortalezas es la confianza que tiene por dejarse llevar por su sentido común, tiene una forma muy particular de analizar y llegar a conclusiones acertadas, es una persona con muchos méritos y lo impresionante es que él no lo sabe. “Lo conozco hace más de 20 años y puedo asegurarles que no ha cambiado, sigue creyendo y defendiendo su origen de hombre humilde, sensible y solidario, mantiene un fuerte deseo de crear, de generar desarrollo económico y bienestar social, lo admiramos por esa determinación para impulsar proyectos y modelos de producción diferentes, tiene una habilidad innata para enamorar a las personas de cualquier nivel de formación para que lo acompañen en el desarrollo de esos proyectos resumidos en dos fases según él:” “Mi Proyecto es Venezuela, mi Proyecto es El Tunal, y de eso no tengo duda”.
Emprendió su Rumbo: Quibor la tierra que lo vio nacer
A su llegada a Venezuela, se estableció en San Felipe, donde trabajó poco, porque según él no veía mucho movimiento, decide irse a Quibor de la mano de un pariente, hoy día extraordinario amigo, Juan Roberto Gutiérrez, se fue como ayudante de maquinarias donde aprendió a manejarlas y a preparar la tierra y asimismo se puso a sembrar en Quibor hasta el año 1963. Ya con 18 años decidió irse a Dabajuro en el estado Falcón en busca de tierras y agua, ya que; en Quibor el agua era escasa y en Dabajuro también, invirtió todo lo que tenia buscando este recurso y no la consiguió. En 1970 regresa derrotado a Quibor y con el poco dinero que le quedó decide comprar un lote de tierra en un sector conocido como El Tunal. Cuenta Alejo, que al cerrar el negocio se quedó sin un bolívar y le dijo al Sr. Ángel María Pérez, el vendedor, “por qué usted no me presta esa plata para poder trabajar esas tierras”, el Sr. Pérez le dijo, déjeme pensarlo, venga mañana. Al día siguiente muy temprano lo buscó y este le dijo: lo voy a ayudar y le prestó la platica.
Ya como agricultor formal se dedica a la siembra de cebolla, tomate y pimentón, su pasión fue la cebolla, pero como comenta Alejo, a veces tenia buen precio como a veces no valía casi nada, había mucha producción y poca demanda, la gente comía poca cebolla, lo cierto, es que por su capacidad de trabajo, esa poderosa habilidad gerencial que posee para crear equipos y una amplia visión de desarrollo a largo plazo, dan inicio a lo que sería su obra, por lo que ese transitar de tantos años le permitió el reconocimiento que hoy se le hace, afirmó Bastidas. .
“En la década de los 60 fue fundado El Tunal, C.A por el Sr. Alejo Hernández Acosta, en las sedientas tierras de Quibor. Estado Lara, en una finca de 10 hectáreas de tierra que él dedicó a la producción de cebolla, tomate y pimentón”.
En Quibor tenía una gran ventaja, un clima seco, poca humedad relativa, especial para los cultivos y la cría de animales y él lo sabía, pero poseía dos grandes debilidades para los agrónomos: La falta de agua y suelos pobres y así decide que su prioridad es resolver esos factores que tenía en contra. Para lo del agua y que según su criterio era relativamente menos difícil en el tiempo, hizo lagunas, sus famosas cuevas y de allí, comenzó una rutina: sembrar, cosechar, vender, comprar tierras y producir verduras. Posteriormente, perforaba tierras en los estados Barinas y Portuguesa hasta 205 mts de profundidad para hacer pozos y conseguir hasta 5 pulgadas de agua. Por último y quizás uno de sus mayores logros tecnológicos en la búsqueda de agua, ocurrió en los años 80, cuando el instituto nacional de obras sanitarias (INOS), estaba ejecutando un proyecto de construcción de las aguas servidas de Quibor, se pusieron en contacto y les dijo que él estaba en capacidad de desarrollar ese proyecto, ellos lo asesoraron , él construyó las lagunas de oxidación y como bien dice Alejo: “me traje el agua para regar el pasto y maíz”, hoy día este sistema se mantiene operando en condiciones similares a los de su inicio.
Alejo logró un manejo integral de las aguas, acumulándolas en épocas de excedentes y utilizándolas racional y eficientemente en terrenos todos micros nivelados. En paralelo, se dedicó a mejorar los suelos, los expertos dicen y con mucha razón, que los suelos son producto de cientos de miles de años de meteorización, referido a su estructura, textura y fertilidad. En su testimonio Hernández dice: “miraba la tierra y pensaba; hay que echarle algo biológico porque llegará el día en que la tierra no produzca nada y me inspiré entonces en la búsqueda de animales”, lo hizo inicialmente para obtener abono orgánico que luego mezcló con la tierra y lo que suponíamos no era posible en tan corto plazo lo logró; tener suelos de muy buena calidad, así el agricultor o más bien el Ing. Agrónomo Alejo Hernández, conjugó su experiencia técnica con suelos de alta calidad con agua suficiente y con un clima excepcional, que sin duda, dan respuesta a propios y extraños cuando se preguntan, cómo un desierto se convirtió en un vergel.
De la Siembra a la Diversificación de la Producción
Alejo Hernández, el tornillo como también se le conoce, comenzó así una de las grandes fortalezas en su desarrollo empresarial, como lo es la diversificación de la producción.
- Procesadora de Huevos El Tunal
- La producción de leche fresca es otro de los rubros en los que El Tunal ha cosechado grandes éxitos, con un sistema de producción único en el país, debido a su tecnología de punta en genética, nutrición, producción y control sanitario.
A principio de la década de los 80, un vecino lo incentivó a la compra de 200 vacas, la actividad creció tanto que llegó a comprar 2500 más, luego empezaron a construir unas granjas para la cría de gallinas ponedoras, posteriormente, se modernizaron y hoy por hoy la cosecha de huevos y la clasificación y empaque de los rubros que produce esta organización, se ejecutan mediante procesos totalmente mecanizados, utilizando tecnología verdaderamente revolucionaria. Con el desarrollo de este proyecto, Alejo se siente orgulloso cuando dice”hoy hemos contribuido a que todo los días más de dos millones de venezolanos puedan llevar a su mesa un rubro alimenticio tan importante para la dieta básica”.
En 1983 fueron los cerdos, este proyecto se origina realmente en Carora. El nos cuenta, “compré unas tierras en Carora y me pregunté qué voy hacer aquí y me respondí, voy a criar cerdos”, entonces fue donde un señor que tenía suficientes y le dijo, “necesito que usted me venda 25 verracos, cerdo macho que se destina a la reproducción ”, el señor le dijo que si, los escogieron y se los llevó a Carora, luego comienzan con el proceso de reproducción en donde inicia el desastre, según palabras de Alejo, ya que no tenían como hacer instalaciones en Quibor para la estancia y el debido cuidado de estos animales, pero él narra, que se puso a construir el espacio para trasladar a los cerdos porque estando por allá no los podía atender.
Con este inicio, Alejo Hernández Acosta decide buscar animales más productivos y eficientes y también decide buscarlos en países altamente especializados. Se fue a Canadá de Toronto a Quebec, estuvo 18 días, escogió 360 hembras y 40 machos, se trajo entre 3 ó 4 razas, después hizo los cruces en Venezuela buscando mejores perniles y así comenzó la historia de los cerdos en el Tunal. A la fecha este modelo de producción de cerdo se hizo obsoleto y en ese momento junto con su sobrino Sergio González, el Dr. Víctor Flores y junto a otros técnicos que además de amigos eran sus clientes, hablaron de un nuevo sistema de producción llamado multiciclos, que consistía en tener resguardas en un sitio a las madres con sus lechones, en otro lugar distante el levante y en un tercer sitio más retirado de los anteriores a las hembras, todo ello, con el propósito de lograr un manejo más especializado y un mayor control sanitario, cuyo resultado sería obtener y mantener altos índices de productividad. Es así como Alejo compra la idea del multiciclo, literalmente se destruye la granja anterior y se construye una nueva estancia. Explica el vicepresidente de El Tunal, que de esa manera Alejo introduce en la organización un concepto empresarial importante como lo son las alianzas estratégicas que han servido de mucho e igualmente entiende que es necesario darle valor agregado a esa producción primaria y en ese caso, con los cerdos en el año 2005 inicia una serie de negociaciones con los fundadores de la Fábrica de Embutidos Alimex, que termina en una sociedad, siendo Alimex, la empresa que se encarga del procesamiento de la carne de cerdo.
“Al transcurrir los años, El Tunal, ha logrado expandir sus horizontes para convertirse en un complejo agroindustrial que se conoce como Organización el Tunal, la cual está conformada por diversas empresas exitosas en áreas como la agropecuaria, la agroindustria y la comercialización de productos masivos”.
En los años 80 incursiona en la industria lechera con un rebaño de 50 vacas, por lo que en el año 1988, específicamente decide expandirse en el área de la ganadería y adquiere vacas de vientres más especializados de la raza holstein, raza holandesa más productivas de todas las razas lecheras, ya que; era la época del “boom” lechero y contra todo pronóstico era imposible producir leche en esa zona tan caliente, pero aún así el Dr. Tornillo, insistió en su proyecto porque sabía que no era un problema de temperatura sino de humedad relativa y así comienza a adquirir vientres de otros productores que habían importado y que lamentablemente desconocían su manejo.
En esa época, Alejo decide ir nuevamente a Canadá y trae ganado holstein de muy alta producción, supervisando personalmente su selección y al llegar al país cruzó estos animales con la raza Carora para darle fortaleza. Hoy día, El Tunal produce 60.000.00 lts de leche diaria con un promedio de 25 lts por vaca al día y eso representa aproximadamente 2400 vacas en ordeño. Don Alejo, en su empeño de darle valor agregado a la organización edificó una planta para procesar leche y jugos, en la actualidad es una planta moderna con tecnología tetra pack donde se produce leche de larga duración y sus derivados donde próximamente de envasaran néctares de jugo.
Bastidas expresó que este relato sobre los huevos, los cerdos y la leche reflejan parte de la vida empresarial de Alejo Hernández, pero para comprenderlo y que él sirva de ejemplo debemos verlo como lo que es, sencillamente, un ser humano, quien quizás por las necesidades que pasó en su niñez desarrolló una filosofía que la aplica en todos los planos de su vida ”nada se desperdicia todo se aprovecha” y así de manera sencilla cuando dice, “una cosa lleva a la otra o no todos los negocios están buenos al mismo tiempo”, nos está hablado de la diversificación de las actividades económicas y para cumplir con su dicho se dispone a producir cerdos y cebar toros, lo que lo lleva a promover una empresa denomina Carnes El Paso, la misma, es un centro de beneficio de ganado bovino, porcino, ovino y caprino .
Sin Agricultura no hay País
Su visión empresarial es promover la creación de empresas que de manera directa o indirecta contribuyan a la producción, procesamiento y distribución de alimentos para consumo humano. Tractores, equipos agrícolas, camiones y centro de resección de materia prima, todo ello tiene que ver con esa perspectiva, que según él, reza “sin agricultura no hay país”. Su deseo siempre será crear, ayudar, impulsar proyectos en el estado, enseñando a quienes siguen su visión y están dispuestos junto a él a dejar una huella imborrable en Venezuela, como testigos y protagonistas de sus logros empresariales y sociales por ser un hombre con una gran sensibilidad social que se ha dedicado personalmente a atender a las comunidades, bien sea en Quibor o en otras localidades aledañas a las empresas que constituyen la organización El Tunal, a través de su fundación, en donde se imparten actividades, programas y proyectos en los que predomina la educación para el trabajo y el fortalecimiento de las organizaciones comunales que le dan continuidad a la filantropía que siempre ha caracterizado el desempeño de Alejo Hernández Acosta hace muchos años.
“Alejo Hernández Acosta, Empresario Agroindustrial y Productor Agropecuario Venezolano, su modelo de trabajo ha sido de gran aporte a la agricultura”.
La obra de este empresario agroindustrial fue construida con la participación de mucha gente, una de sus grandes fortalezas es la habilidad para conquistar, organizar, motivar, comprometer a grupos de personas. Así fueron sus comienzos y así continua siendo ahora. Bastidas refirió que cuándo él dice El Tunal es su gente y son casi 4500 personas quienes hacen vida directa en la organización, lo dice con orgullo, los escucha, los orienta, los reprende, los ayuda, los respeta, por eso decidió tener gerentes críticos y de muy alto nivel profesional, administradores autónomos que se han empoderado de sus unidades de negocio junto a sus empleados y obreros. Permanentemente, Alejo acepta, promueve y toma el liderazgo en los cambios de las estructuras organizativas que la evolución nos demanda, pero siempre está en una constante supervisión que le permite la toma de decisiones rápidas como lo exige el momento que hoy vivimos.
Productor Agropecuario Emprendedor
El Tunal tiene vida propia y es así porque Alejo con su gente logró un diseño organizativo que permitirá a El Tunal trascender a sus hijos y nietos, para él, es algo rutinario estar en la búsqueda de nuevos proyectos, pero no se dispersa, siempre están relacionado con la producción, el valor agregado, la diversificación y la eficiencia y una vez que acepta un proyecto se convierte en su principal promotor, prosiguió en su disertación el Ing. Ítalo Bastidas.
Perseverante y detallista, no abandona por ninguna circunstancia el seguimiento de un plan cualquiera que sea hasta que logra que las cosas ocurran, cree y se apoya en su capacidad de razonamiento, en su sentido común y en la lógica. No es casualidad que tenga un reconocimiento, porque Alejo es un profesional que continuamente se está documentando, investigando, permite y busca ayuda de expertos y preparándose permanentemente para asumir su rol de líder empresarial social y gremial.
Entre tanto, La organización El Tunal hizo un reconocimiento a la academia, institución universitaria que tiene la difícil tarea de formar profesionales con una visión integral, no sólo desde el punto de vista técnico sino desde el punto de vista ético, con sensibilidad social y como diría el Profesor Alejo Hernández, con un profundo deseo de contribuir al desarrollo de nuestro país.
Bastidas se dirigió en su discurso a los estudiantes, para que sigan este digno ejemplo de emprendimiento, de perseverancia, “estén dispuestos a trabajar con sacrificio por la prosperidad de Venezuela y de toda su población”, ya que los egresados de esta casa de estudios, según los decanos de Agronomía y Veterinaria de la UCLA, son profesionales cargados de los valores fundamentales de la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” como son; la excelencia, la justicia, la tolerancia, la libre iniciativa y el respeto por la verdad, razón por la cual se hacen la materia prima fundamental de toda organización.
“Sabemos las dificultades que se les presentan día a día pero también deben saber que cuentan con el apoyo empresarial, debemos organizarnos para ver materializado este apoyo. No duden en la UCLA que estamos a su orden”.
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