Armando Villalón: Cinco décadas de bruma, luz y el renacer del paisaje venezolano 

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22/01/2026/Victor Gomez, El Crepuscular/Crónicas de la Ciudad de Barquisimeto/armandovillalon.com

En el panorama de las artes plásticas venezolanas, pocos nombres resuenan con la calidez y el respeto que genera el maestro Armando Villalón. Al cumplirse más de cincuenta años de una trayectoria interrumpida, consagrado como el “Pintor de la Bruma” se reafirma como el embajador indiscutible del paisaje larense y un referente vital del arte contemporáneo nacional.

Nacido en Barquisimeto en 1945, la historia de Villalón, es la de una vocación inquebrantable. Tras consolidar una exitosa faceta empresarial, el artista decidió, a los 30 años, dar rienda suelta a sus deseos juveniles, iniciando su formación bajo la tutela de Ramón Díaz Lugo. Lo que comenzó como una búsqueda personal se transformó rápidamente en una revolución estética que ha llevado los cielos de El Turbio a las salas de exposición más prestigiosas del mundo.

De la formación europea a la atmósfera propia

La obra de Villalón no se detuvo en la recreación académica. Su ambición artística lo llevó a Madrid y a las grandes capitales europeas, donde la influencia de maestros como Joaquín Sorolla y Joaquín Mir caló hondo en su paleta. Fue allí donde su trazo, influenciado por el impresionismo ibérico, comenzó a mutar hacia la síntesis atmosférica que hoy lo define.

A su regreso a Venezuela, Villalón logró lo que pocos paisajistas alcanzan: pintar el aire. Su técnica, caracterizada por un trazo fuerte, corto y una sensibilidad cromática excepcional, le permitió capturar no solo la geografía, sino la esencia intangible de la luz. Este dominio de las tonalidades y las densidades atmosféricas le valió el título de “Pintor de la Bruma”, una etiqueta que celebra su capacidad para crear escenas donde el firmamento parece disolverse en poesía visual.

Un legado que trasciende fronteras a sus 80 años de vida y cinco décadas de labor profesional, Armando Villalón no es solo un cazador de momentos lumínicos; es un investigador incansable. Su obra, ampliamente valorada en mercados internacionales como Estados Unidos, ha reivindicado el género del paisaje en la escena plástica global, alejándolo del costumbrismo para elevarlo a la categoría de arte universal.

«Su trabajo es el resultado de una disciplina formal y una planificación que garantiza coherencia plástica en cada lienzo», señalan críticos de arte locales. Para la ciudad de Barquisimeto, Villalón es más que un pintor: es el cronista visual de sus crepúsculos y el guardián de una bruma que, lejos de ocultar, revela la maestría de un artista en constante evolución.

100 x 200 cm

50 x 100 cm

80 x 120 cm

100 x 190 cm

100 x 200 cm

90 x 140 cm

70 x 130 cm

100 x 190 cm

135 x 155 cm

70 x 90 cm

70 x 90 cm

40 x 80 cm

90 x 160 cm

120 x 80 cm

60 x 60 cm

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