27/05/2017/El Confidencial
EN ACTIVO DESDE 1987
El E-6 Mercury realizó su primer vuelo en 1987 y entró en servicio oficialmente en 1989. EEUU cuenta en la actualidad con 16 de estos aparatos, que se han ido mejorando y modernizando con el paso de los años.
MÁS DE 30 ANTENAS DE COMUNICACIÓN
Los E-6 Mercury no llevan a bordo ningún arma convencional, solo potentes sistemas de comunicación. Entre ellos, 31 antenas para recibir y enviar señales a submarinos nucleares, buques y portaaviones en pleno océano o puestos de comando en tierra.
TRES DÍAS EN VUELO
Este avión es capaz de permanecer en vuelo durante 15 horas seguidas, o hasta 72 horas con repostaje en vuelo.
UN AVIÓN CON ‘JOROBA’
Es fácil reconocer un E-6 Mercury: en la parte superior del aparato lleva una especie de ‘joroba’ que alberga parte de las antenas y sistemas de comunicación (las de alta frecuencia vía satélite). Es capaz de emitir y recibir señales en prácticamente todo el espectro de radio, especialmente en muy baja frecuencia (Very Low Frequency, o VLF, en sus siglas en inglés).
POR DENTRO
El avión es una especie de gabinete de emergencia volante, con salas de videoconferencias, centro de comunicaciones y hasta zona de literas para que la tripulación pueda descansar.
COMUNICACIÓN CON SUBMARINOS NUCLEARES
Una de las características clave del E-6 Mercury es su capacidad para emitir y recibir señales a muy baja frecuencia, para comunicarse por ejemplo con submarinos nucleares de la clase Ohio. Para ello tiene que volar a gran altitud, desplegando una antena trasera de hasta 8 kilómetros de longitud.
CÁMARAS Y ANTENAS
En la parte trasera del avión se puede ver el sistema de antena desplegable para comunicaciones en muy baja frecuencia. Una cámara y una luz ayudan a la tripulación a controlar estas operaciones.
AL VOLANTE
Una imagen de la cabina del E-6 Mercury. Estos aviones estarán en funcionamiento hasta 2040. La mejor noticia es que, de momento, no han tenido que ser utilizados para su función principal: lanzar un ataque nuclear.
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