30/01/2026/Victor Gomez, El Crepuscular/La Voz de Galicia/Cris Contra el Cáncer/CNIO/HOLA/El Heraldo de México
En lo que se perfila como el avance más significativo en toda la década de la oncología pancreática, el equipo del Dr. Mariano Barbacid en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), junto con la Fundación CRIS contra el Cáncer, ha anunciado resultados sin precedentes. La erradicación total y duradera del adenocarcinoma ductal de páncreas en modelos animales.
El estudio, publicado recientemente en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), demuestra que una combinación estratégica de tres fármacos. Una triple terapia logra no solo reducir el tumor, sino hacerlo desaparecer por completo sin generar las resistencias que hasta ahora hacían este cáncer invencible.
A diferencia de los tratamientos convencionales que fallan a los pocos meses, la investigación liderada por Barbacid ataca simultáneamente tres dianas moleculares críticas: el oncogén KRAS, y las proteínas EGFR y STAT3. Al bloquear estos tres frentes, las células tumorales pierden su capacidad de supervivencia y proliferación.
Los sujetos de estudio en ratones y modelos derivados de pacientes permanecieron libres de enfermedad por más de 200 días. La terapia ha demostrado ser bien tolerada, sin efectos secundarios graves aparentes en los modelos experimentales.
El proyecto ha contado con el impulso vital de la Fundación CRIS contra el Cáncer, que ha invertido 3,6 millones de euros en esta línea de investigación durante los últimos seis años.
«Por primera vez hemos conseguido una respuesta completa y duradera. Estos resultados indican que una estrategia racional de terapias combinadas puede cambiar el rumbo de este tumor», afirmó el Dr. Barbacid durante la presentación de los resultados en Madrid.
Hacia el ensayo clínico Aunque el hallazgo es un éxito de laboratorio histórico, el equipo científico subraya la necesidad de cautela. El siguiente gran desafío es trasladar esta fórmula a ensayos clínicos con humanos, un proceso que requiere salvar obstáculos regulatorios (especialmente con el fármaco Afatinib para esta indicación específica) y asegurar una financiación sostenida para los próximos años.
Este avance no solo ofrece una luz de esperanza para uno de los cánceres más letales del mundo, sino que reafirma la posición de la ciencia española en la élite de la investigación mundial.























































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