Ucrania con once años de guerra y un futuro incierto

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28/12/2025/Victor Gomez, El Crepuscular/ministerio de defensa de España/pucara defensa/lisa news

La guerra en Ucrania cumple más de una década desde que estalló en 2014 con la anexión de Crimea por parte de Rusia. Lo que comenzó como un conflicto localizado en el Donbás se transformó, en febrero de 2022, en una invasión a gran escala que aún hoy mantiene a Europa en vilo.

Inicio en el 2014 al 2021 con enfrentamientos de baja intensidad en el este del país, con miles de muertos y una línea de frente relativamente estable.

Posterior en el  año 2022 hasta el 2025 continua la invasión rusa a gran escala, que convirtió a Ucrania en escenario de la mayor guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

En 2025, el conflicto se encuentra en un estancamiento militar. Rusia controla parcialmente regiones como Donetsk, Luhansk, Zaporiyia, Jersón y Crimea, mientras Ucrania resiste con defensas urbanas y ataques con drones. La guerra se ha convertido en un laboratorio de nuevas tecnologías bélicas, con el uso masivo de artillería de precisión y sistemas no tripulados.

Más de 10 millones de desplazados internos y refugiados en Europa. Miles de muertos y heridos cada año. Infraestructuras destruidas  dejando ciudades enteras reducidas a ruinas, especialmente en el este.

Los analistas internacionales coinciden en que no hay una salida clara. La paz dependerá de negociaciones directas entre Kiev y Moscú. Presión internacional para un alto el fuego, lograr garantías de seguridad para Ucrania y redefinición de fronteras.

Algunos expertos prevén un conflicto congelado, similar al de Corea, con líneas de frente estables pero sin acuerdo formal. Otros creen que la guerra podría prolongarse varios años más si ninguno de los bandos logra una ventaja decisiva.

La guerra ha redefinido la seguridad europea, ha fortalecido la OTAN y ha tensado las relaciones con Rusia. Además, ha impactado en la economía mundial, elevando precios de energía y alimentos.

Once años después, Ucrania sigue siendo el epicentro de una guerra que no solo enfrenta a dos países, sino que simboliza el choque entre bloques geopolíticos. La paz, por ahora, parece un horizonte lejano, pero la presión internacional y el desgaste de ambos bandos podrían abrir la puerta a negociaciones en los próximos años.

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