11/10/2026/Lcdo. Victor Gomez, CNP 22.123
Una crecida repentina en la cuenca del río Budhi Gandaki, arrasó este domingo cerca de 40 viviendas y múltiples puentes en el centro de Nepal, dejando un saldo preliminar de al menos cinco personas desaparecidas. El suceso ocurre apenas seis semanas después de las devastadoras riadas e hidrocolapsos registrados en agosto, según informaron autoridades locales y cuerpos de rescate.
El Ejército de Nepal, reportó que el incremento extraordinario del caudal se detectó a las 5:55 a.m. (hora local) en la provincia de Gorkha, una de las zonas más castigadas durante la emergencia nacional previa. Una estación de monitoreo en el cauce fluvial registró una elevación abrupta del nivel del agua de 8,4 metros, desencadenando riadas que arrasaron infraestructuras en las localidades de Jagat Bagar, Salleri y Ghattekhola.
Despliegue de socorro y evacuaciones de emergencia
El director administrativo del municipio rural de Chumanubri en Gorkha, Narayan Prasad Sapkota, confirmó que «la situación de la inundación se está normalizando y que los equipos de emergencia se encuentran desplegados sobre el terreno». Por su parte, el primer ministro nepalí, Balendra Shah, detalló que al menos seis personas fueron rescatadas por aire mediante el uso de helicópteros militares, mientras se coordinan operativos de rastreo intensivo para dar con los desaparecidos. Hasta el momento no se registran fallecimientos confirmados.
Ante el riesgo inminente, las autoridades nacionales activaron la red de telecomunicaciones para emitir más de 200.000 mensajes SMS de alerta temprana, instando a las comunidades asentadas en los márgenes de los ríos a evacuar de inmediato hacia terrenos elevados.
Avalancha y ruptura de presa natural
A diferencia de los desastres causados por precipitaciones monzónicas tradicionales, los análisis preliminares del Centro de Investigación de Hidrología de Nepal señalan que el evento no obedeció a lluvias locales. Un hidrólogo del Departamento de Hidrología y Meteorología, Binod Parajuli, enfatizó que «la inundación no puede atribuirse a las precipitaciones según los registros disponibles».
Los informes técnicos apuntan a que un desprendimiento de rocas, masa glaciar y escombros bloqueó de forma temporal un afluente en la zona de Tumje (Chumanubri). La ruptura imprevista de este tapón natural liberó un alud masivo de agua y lodo, reeditando la fragilidad hidrogeológica de la región tras el grave antecedente del mes de agosto.





































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