09/10/2026/lcdo. Victor Gomez, CNP 22.123
La convulsa Inglaterra de principios del siglo XIII y uno de los episodios bélicos más cruentos del Medioevo cobran vida en Templario (Ironclad, 2011), una superproducción de acción e historia dirigida por Jonathan English que traslada al espectador a las entrañas del histórico asedio al Castillo de Rochester.
La cinta cuenta con un elenco estelar encabezado por James Purefoy (Roma, Solomon Kane) en el papel del atormentado caballero templario Thomas Marshall, y el nominado al Óscar Paul Giamatti (John Adams, Sideways), quien entrega una electrizante interpretación del despiadado e impredecible rey Juan I de Inglaterra (popularmente conocido como Juan sin Tierra). El reparto principal lo completan renombradas figuras de la escena británica e internacional como Kate Mara, Brian Cox, Derek Jacobi, Charles Dance y Jason Flemyng.
Guerra, traición y el asedio a Rochester
Ambientada en el año 1215, la trama arranca tras la firma de la Carta Magna, el documento histórico que limitaba los poderes absolutistas de la monarquía en favor de las libertades feudales. Sin embargo, incumpliendo su juramento, el monarca reúne a una temible horda de mercenarios paganos para aplastar a la rebelión y retomar el control tiránico del reino.
El destino de Inglaterra queda depositado en el estratégiico Castillo de Rochester, donde un reducido grupo de apenas una veintena de hombres fuertemente entrenados —liderados por el templario Thomas Marshall y el barón William de Albany— se atrincheran para resistir el embate de un ejército inmensamente superior. Lo que sigue es un relato visceral de supervivencia, fe, tácticas medievales y combate cuerpo a cuerpo sin concesiones.
Brutalidad realista y un hito del género histórico
Distanciándose del romanticismo clásico del cine de caballeros, Templario apuesta por un estilo crudo, visceral y visualmente impactante. A través de un diseño de producción meticuloso, la cinta retrata las complejidades morales de la época, el choque entre los votos religiosos y la naturaleza humana, y la extrema violencia que caracterizó a las guerras medievales.
La película se posiciona como una pieza imprescindible para los apasionados del cine épico, bélico y de acción histórica, ofreciendo una reconstrucción vibrante de un capítulo fundamental en la lucha por la justicia y los derechos en la Europa medieval.






































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