23/09/2026/Lcdo. Victor Gomez, CNP 22.123
El ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Pablo Quirno, reafirmó este miércoles ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) los derechos soberanos de su país sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, calificándolos como parte integrante del territorio nacional argentino.
La intervención del jefe de la diplomacia argentina respondió directamente al discurso ofrecido horas antes por el primer ministro británico, Andy Burnham, quien había garantizado desde la tribuna internacional la defensa del derecho de los isleños a «permanecer británicos».
Denuncia de ocupación ilegal y llamado a la negociación
Durante su alocución, Quirno denunció que el archipiélago se encuentra «ilegalmente ocupado» por el Reino Unido desde enero de 1833, momento en el que fuerzas británicas expulsaron a las autoridades legítimamente establecidas en la zona.
En este contexto, el canciller argentino instó a Londres a cumplir con las obligaciones internacionales en materia de descolonización y a retomar las negociaciones bilaterales para alcanzar una solución pacífica y duradera, amparándose en lo estipulado por la histórica resolución 2065 de la ONU. Asimismo, exigió al Gobierno británico abstenerse de adoptar modificaciones unilaterales en la región que alteren el statu quo o agraven la controversia, recordando la vigencia de los mandatos de la Asamblea General sobre la materia.
«Por historia y por derecho, las Malvinas son argentinas», sentenció el ministro ante el organismo internacional.
El contrapeso de Londres y el tablero geopolítico
Horas antes, el primer ministro británico, Andy Burnham, había aprovechado su intervención para reivindicar el liderazgo global de su país y su defensa estricta de la Carta de las Naciones Unidas, asegurando que se mantendrán firmes ante cualquier amenaza a la ley internacional o a los derechos de los territorios británicos de ultramar, refiriéndose explícitamente a las islas bajo la denominación de Falkland.
Este nuevo cruce diplomático se produce en el marco de la política exterior impulsada por el Gobierno de Javier Milei en torno al histórico reclamo de soberanía. La tensión geopolítica en torno al archipiélago ha cobrado un nuevo matiz tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sugirió la posibilidad de revisar el respaldo tradicional de Washington a la posición británica en este contencioso territorial.




































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