Irán aterriza en Tijuana bajo restricciones inéditas para el Mundial 2026

07/06/2026/Lcdo. Victor Gomez, El Crepuscular/

La delegación asiática estableció su campamento base en territorio mexicano tras las severas limitaciones migratorias impuestas por Washington.

Los jugadores deberán ingresar y salir de Estados Unidos el mismo día de cada encuentro debido a las tensiones políticas entre ambos países.

En lo que ya se perfila como el desafío logístico y geopolítico más complejo en la historia reciente de las Copas del Mundo, la selección nacional de fútbol de Irán arribó la madrugada de este domingo al Aeropuerto Internacional de Tijuana, Baja California. El conjunto asiático se vio obligado a reconfigurar por completo su estrategia de preparación para el Mundial 2026, estableciendo su centro de operaciones en la frontera mexicana tras las estrictas condiciones migratorias impuestas por el gobierno de los Estados Unidos.

El contingente iraní, compuesto por 70 personas entre futbolistas y cuerpo técnico, aterrizó a las 5:05 horas en un vuelo procedente de España, luego de culminar una etapa de preparación en Turquía. La delegación fue recibida por un entusiasta grupo de aficionados locales y connacionales, bajo un riguroso dispositivo de seguridad coordinado por corporaciones de los tres niveles de gobierno de México y la Guardia Nacional, que escoltaron al equipo hasta su hotel de concentración, ubicado a un kilómetro del estadio local.

Una logística contrarreloj sin precedentes

Las alarmas saltaron luego de que el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, confirmara que las autoridades estadounidenses determinaron que los futbolistas y el personal técnico indispensable solo contarán con autorización para cruzar la frontera el mismo día de sus partidos. Una vez finalizados los compromisos en territorio estadounidense, la delegación deberá retornar de manera inmediata a su base en Tijuana.

Esta medida de «entrada y salida exprés» obligó al cuerpo técnico liderado por Amir Ghalenoei a descartar su planificación inicial en el estado de Arizona. El calendario del Grupo G someterá a Irán a un desgaste físico inusual para el torneo:

15 de junio: Debut ante Nueva Zelanda en Los Ángeles.

21 de junio: Enfrentamiento ante Bélgica en Los Ángeles.

26 de junio: Cierre de la fase de grupos ante Egipto en la distante sede de Seattle, Washington.

Tensiones políticas en el terreno de juego

El trasfondo de esta inédita restricción responde a las severas tensiones políticas entre Washington y Teherán. Aunque los futbolistas recibieron las visas necesarias para competir, los controles migratorios de Estados Unidos se mantuvieron implacables con el entorno administrativo. Al menos 15 miembros de la comitiva oficial fueron vetados del ingreso, destacando la exclusión de Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de Irán, debido a los estrictos protocolos de control sobre personas vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica, institución en la que diversos ciudadanos iraníes realizan de forma obligatoria su servicio militar.

Ante un escenario que altera flagrantemente la equidad deportiva del torneo, la Federación Iraní ha calificado las medidas como una «interferencia política en el ámbito deportivo» y ha solicitado formalmente la intervención de la FIFA para que garantice la igualdad de condiciones frente a sus rivales de grupo.

A pesar de las adversidades extraorganizacionales, el «Team Melli» —que clasificó al certamen de manera invicta como líder de su sector en las eliminatorias asiáticas— iniciará desde hoy sus entrenamientos en Tijuana con el objetivo de blindar la mente de sus jugadores y firmar una participación histórica en la máxima fiesta del fútbol mundial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *