07/06/2026/Lcdo. Victor Gomez, El Crepuscular/
El canciller Yván Gil califica de «menosprecio al derecho internacional» las recientes declaraciones del Primer Ministro de Guyana.
Caracas ratifica formalmente que no reconocerá ninguna decisión emanada de la Corte de La Haya, amparándose en el Acuerdo de Ginebra de 1966.
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió este domingo un enérgico pronunciamiento oficial en el que acusa a las más altas autoridades de la República Cooperativa de Guyana de vulnerar abiertamente las normas del derecho internacional, tras declaraciones en las que el Ejecutivo guayanés dio por sentado de forma anticipada el resultado del proceso judicial que se instruye en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) respecto al territorio Esequibo.
A través de un comunicado oficial difundido por el Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Yván Gil, la administración venezolana tildó de «arrogante» y «mágica» la postura de Georgetown. Caracas argumenta que este tipo de afirmaciones no solo representan una falta de respeto al tribunal de La Haya, sino que evidencian una campaña de manipulación mediática orientada a legitimar un proceso judicial viciado desde su origen por la ausencia de consenso entre las partes.
El Acuerdo de Ginebra como único marco legal
El documento oficial enfatiza que Venezuela mantiene intacta su postura histórica y doctrinaria: la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba solo puede resolverse bajo el amparo del Acuerdo de Ginebra de 1966. Este tratado estipula explícitamente la obligatoriedad de alcanzar un arreglo práctico, pacífico y mutuamente satisfactorio para ambas naciones mediante canales de negociación directa.
El canciller Gil recordó que el mecanismo unilateral empleado por Guyana para elevar la disputa ante la CIJ carece de validez jurídica para Venezuela, toda vez que el Estado venezolano jamás ha otorgado su consentimiento voluntario ni explícito para someter su soberanía territorial a la jurisdicción de dicha corte. El derecho internacional consuetudinario establece que la competencia de los tribunales internacionales está estrictamente sujeta a la voluntad previa y común de los Estados involucrados.
Desobediencia jurídica ratificada ante un fallo anunciado
«Llama poderosamente la atención que las autoridades de Guyana se atrevan a dar por sentado el contenido de una futura decisión de la Corte Internacional de Justicia», reza un extracto de la misiva diplomática. El texto advierte que este comportamiento sugiere un preocupante nivel de influencia o sesgo político en el desarrollo del litigio.
Bajo estas premisas, el Ejecutivo venezolano ratificó con firmeza que no reconocerá, bajo ninguna circunstancia, el veredicto o sentencia que emane de la CIJ. La República Bolivariana de Venezuela alertó a la comunidad internacional y a los organismos regionales sobre las implicaciones que tiene la conducta de Guyana para la estabilidad y la paz de la región, e instó nuevamente a su contraparte a abandonar la vía del litigio confrontativo y retornar a la mesa de negociaciones bilaterales que dicta el derecho internacional legítimo.






















































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