26/04/2026/Lcdo. Victor Gomez, El Crepuscular/
El Servicio Secreto neutraliza a un «lobo solitario» armado con un arsenal en el Washington Hilton; un agente herido salva la vida gracias a su chaleco antibalas.
Lo que debía ser una noche de gala y distensión política se transformó en un escenario de pánico y seguridad nacional. El presidente Donald Trump fue evacuado de emergencia la noche del sábado tras un tiroteo en el hotel Washington Hilton, donde se celebraba la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. El mandatario, quien resultó ileso, confirmó horas después la detención del sospechoso, a quien calificó como una «persona muy enferma».
El Atacante y el Arsenal
Las autoridades han identificado al agresor como Cole Tomas Allen, de 31 años y residente de California. Allen fue interceptado por el Servicio Secreto cerca de las 8:35 p.m. (ET) mientras intentaba vulnerar un puesto de control de seguridad en el vestíbulo del hotel. Al momento de su captura, el sujeto portaba un arsenal compuesto por una escopeta, una pistola y múltiples cuchillos tácticos. Un «manifiesto» con retórica de odio político y amenazas directas contra altos funcionarios.
Un Agente como Escudo Humano
Durante el enfrentamiento, un agente del Servicio Secreto recibió un impacto de bala a corta distancia. «Le dispararon desde muy cerca con un arma muy potente, pero su chaleco hizo el trabajo», declaró un Trump visiblemente sereno durante una rueda de prensa posterior en la Casa Blanca. El agente se encuentra estable y fuera de peligro.
«El Espectáculo no Continuó»
Aunque el presidente inicialmente sugirió en su red Truth Social que el evento continuara para demostrar resiliencia, las fuerzas del orden procedieron al desalojo total del recinto a las 9:20 p.m. para preservar la escena del crimen. El evento ha sido suspendido y se espera su reprogramación para los próximos 30 días.
Reacciones Internacionales
El incidente ha provocado una ola de condenas globales. Mandatarios como Mark Carney (Canadá) y Claudia Sheinbaum (México) expresaron su alivio por la seguridad del presidente y su esposa, Melania Trump, subrayando que la violencia política no tiene cabida en ninguna democracia moderna.
El FBI y el Departamento de Seguridad Nacional mantienen una investigación abierta sobre los motivos de Allen, quien ya enfrentaba alertas previas por parte de familiares debido a su comportamiento inestable.
























































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